Los principales referentes del mercado reflejaron esta preocupación.

El barril de West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, se cotizó en 57,74 dólares, con una caída del 2,00 %. Por su parte, el Brent, de referencia en Europa, bajó un 1,79 % para ubicarse en 61,60 dólares. En sesiones posteriores, los precios continuaron su tendencia a la baja, con el WTI perdiendo un 0,48 % hasta los 58,56 dólares y el Brent cayendo un 0,57 % hasta los 62,98 dólares. Aunque ambos índices habían ganado un 1,3 % en la sesión anterior, la tendencia general de las últimas semanas ha sido negativa. Los crecientes temores de un inminente exceso de oferta, junto con una posible desaceleración de la demanda global, han estado pesando sobre los precios. La perspectiva de un acuerdo de paz mediado por Estados Unidos entre Rusia y Ucrania se suma a estas preocupaciones, ya que podría aumentar significativamente la cantidad de crudo disponible en el mercado.