Esta preocupación se ve reforzada por la reaparición de un indicador histórico de pánico en el mercado, que anteriormente coincidió con movimientos importantes durante la crisis de COVID y el colapso de FTX. Además, un análisis revela que el 40 % de los Bitcoins en circulación se mantienen actualmente con pérdidas, lo que podría aumentar la presión vendedora. En contraste, el escenario alcista se apoya en datos técnicos que sugieren un posible "short squeeze".

Las tasas de financiación negativas y las grandes zonas de liquidez en corto podrían ser el combustible para un rápido ascenso hacia los 90.000 dólares o más. Este panorama se complementa con un movimiento masivo de monedas en la cadena de bloques: más del 8 % de todos los bitcoins existentes cambiaron de manos en una sola semana, un volumen de transferencia que históricamente se ha observado cerca de los fondos del mercado en diciembre de 2018 y marzo de 2020, lo que deja a los mercados "al filo de la navaja".