Este repunte estuvo directamente vinculado al debut de nuevos vehículos de inversión regulados en Wall Street. Grayscale y Franklin Templeton lanzaron ETFs vinculados a XRP que comenzaron a cotizar en la bolsa de Nueva York, a los que se sumaron otros dos ETFs de contado. Este hito no solo aumentó la visibilidad y legitimidad del activo, sino que también desató un fuerte interés de los inversores. Una de las métricas más reveladoras fue el flujo de capitales en productos de inversión: mientras que los fondos basados en Bitcoin y Ether registraron salidas netas de capital durante la semana, los fondos de XRP tuvieron entradas por casi USD 90 millones. Este comportamiento a contramano del mercado demuestra cómo la creación de productos financieros accesibles y regulados puede canalizar un interés específico y generar un impulso de compra significativo, independientemente de la tendencia general del sector.