Sin embargo, no todos comparten esta confianza.

Algunos expertos advierten que la subida es incierta y que el precio aún no ha tocado fondo. Un analista señaló que la reanudación de la tendencia alcista depende de que el precio se estabilice por encima de los USD 107.000, mientras que otro advirtió que el repunte podría ser "estructuralmente débil", sugiriendo que los operadores podrían estar cayendo en una trampa. En medio de estas opiniones divididas, el mercado se mantiene en una zona de lateralización, a la espera de catalizadores macroeconómicos y una mayor claridad sobre la dirección futura del activo.