La economía colombiana presenta un panorama de contrastes, con un crecimiento robusto en el tercer trimestre y un mercado bursátil con desempeño récord, pero enfrenta desafíos significativos como la inflación persistente, un creciente déficit fiscal y una inminente “Montaña de Deuda”. En el lado positivo, la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) ha registrado uno de los mejores desempeños de la región en 2025, impulsada principalmente por cinco acciones clave. Además, la economía nacional creció un 3.6 % en el tercer trimestre, superando las expectativas, gracias al dinamismo en diez de los doce sectores, destacando el gasto público, el comercio minorista y las actividades de recreación. Sin embargo, los analistas advierten que este crecimiento, basado en el gasto y el consumo, podría ser insostenible y avivar las presiones inflacionarias.
Esta persistencia de la inflación ha generado un debate en la Junta del Banco de la República sobre la trayectoria de las tasas de interés, posponiendo el inicio de un ciclo de recortes. El mayor foco de preocupación es la situación fiscal. El déficit para 2025 se proyecta entre el 6.5 % y el 7.1 % del PIB, una cifra elevada que presiona las finanzas públicas. A esto se suma un desafío monumental para 2026: el vencimiento de cerca de 68 billones de pesos en deuda, el triple de lo habitual.
Esta situación obligará al gobierno a emitir una gran cantidad de TES largos, una medida que los mercados ya están anticipando y ajustando en sus precios. El contexto preelectoral añade una capa adicional de volatilidad e incertidumbre para los inversores.
En resumenLa economía de Colombia muestra una notable fortaleza a corto plazo, con un crecimiento económico y un desempeño bursátil que superan las expectativas. No obstante, enfrenta serios riesgos estructurales a mediano y largo plazo, derivados de una inflación persistente, un elevado déficit fiscal y una carga de deuda sin precedentes que deberá gestionarse en 2026.