Bitcoin ha experimentado una drástica corrección en su precio, alcanzando su nivel más bajo desde abril y perdiendo más del 33 % de su valor desde su máximo histórico de octubre. Esta caída ha borrado todas las ganancias del activo en 2025 y ha generado un intenso debate entre analistas sobre si se trata de una toma de ganancias saludable o el inicio de un cambio de tendencia macroeconómico. Las causas detrás de esta caída son diversas y complejas. Según Greg Cipolaro de NYDIG, los motores que impulsaron a Bitcoin a su máximo histórico, como las entradas de capital a los ETFs y la demanda de empresas con tesorerías en criptomonedas, ahora se han debilitado, provocando el retroceso. Otros analistas, como Daniel Muvdi, interpretan la caída como un indicador adelantado de un período de “riesgo off” o aversión al riesgo en los mercados globales. En esta línea, Jan Van Eck, CEO de Vaneck, sugiere que los inversores se están deshaciendo de Bitcoin en preparación para un escenario bajista en 2026.
La situación contrasta con la resiliencia mostrada por activos tradicionales como el oro y el índice S&P 500, que mantienen sus ganancias anuales.
A pesar del pesimismo a corto plazo, figuras influyentes en el ecosistema cripto mantienen una visión alcista a largo plazo.
Una encuesta de Michael Saylor reveló que una gran mayoría de tenedores de Bitcoin se muestra reacia a vender durante la caída, mientras que entusiastas como Scott Melker reafirman su confianza en la recuperación del activo. Sin embargo, incluso figuras como Robert Kiyosaki han admitido haber vendido parte de sus tenencias, lo que añade más incertidumbre al panorama.
En resumenBitcoin enfrenta su peor mes desde el último gran colapso del mercado cripto, con su precio cayendo a mínimos no vistos desde abril. Las causas son atribuidas a una combinación de factores macroeconómicos y una disminución en la demanda institucional, generando incertidumbre sobre su trayectoria a corto plazo a pesar del optimismo a largo plazo de algunos de sus principales defensores.