El peso colombiano ha registrado una notable apreciación, llevando la tasa de cambio del dólar a niveles no vistos desde abril de 2022. Esta revaluación se atribuye a una combinación de factores globales y locales que han fortalecido la moneda nacional. Durante las jornadas de mediados de noviembre de 2025, la divisa estadounidense rompió la barrera de los $3.800, con una Tasa Representativa del Mercado (TRM) fijada para el fin de semana en $3.764,77, aunque en días previos llegó a promediar $3.719,50. La caída se explica, en primer lugar, por un debilitamiento general del dólar a nivel mundial ante la expectativa de una reducción de tasas de interés por parte de la Reserva Federal de EE.
UU.
Adicionalmente, las monedas de la región, como las de Brasil y México, también han mostrado un comportamiento de apreciación. A nivel local, analistas como David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, señalan que el gobierno colombiano ha aumentado la oferta de dólares en el mercado al monetizar deuda adquirida en el exterior. Cubides indica que “estamos viendo unas monetizaciones del gobierno, con unos recursos que se consiguió afuera a modo de endeudamiento y que ha venido monetizando de tal manera que ha traído esos dólares y eso ha generado una mayor oferta de dólares y un precio más barato”. Otros factores internos que contribuyen son las altas tasas de interés del Banco de la República, que incentivan la llegada de capital extranjero, y el flujo constante de remesas. El presidente Gustavo Petro también se refirió al tema, atribuyendo la revaluación a la alta tasa de interés del banco central, aunque criticando su efecto sobre el endeudamiento interno.
En resumenLa caída del dólar en Colombia es un fenómeno multifactorial impulsado por la debilidad global de la divisa y políticas monetarias y fiscales locales. Mientras beneficia a importadores y reduce la presión inflacionaria, las proyecciones de los analistas para el cierre de año son variadas, oscilando entre $3.750 y más de $4.100, lo que sugiere que la volatilidad podría continuar.