El Nikkei de Tokio descendió un 1,19 %, mientras que el Hang Seng de Hong Kong perdió un 0,92 %, y los mercados de Shanghái y Shenzhen también cerraron en rojo. Las caídas fueron lideradas por empresas tecnológicas, reflejando la preocupación de que el auge de la IA haya inflado las valoraciones a niveles insostenibles.
En Europa, los mercados operaron con un rumbo mixto pero con un sesgo negativo.
Aunque algunas bolsas como Milán y Fráncfort lograron leves ganancias, Londres y Madrid cayeron, y el índice paneuropeo Euro Stoxx 50 mostró una volatilidad significativa.
La caída de casi el 8 % de IAG (International Airlines Group) tras la presentación de sus resultados arrastró a la bolsa española. El sentimiento negativo fue un contagio directo de la jornada previa en Wall Street, donde el Nasdaq se desplomó casi un 2 % lastrado por las grandes tecnológicas.
La falta de datos económicos fiables provenientes de EE. UU. debido al cierre del gobierno y las señales de un posible enfriamiento del mercado laboral estadounidense han exacerbado la cautela entre los inversores a nivel mundial, llevándolos a reducir su exposición a activos de riesgo.










