El sector tecnológico fue el protagonista indiscutible, recibiendo aproximadamente 4.290 millones de dólares, lo que representa el mayor flujo semanal para este segmento desde al menos 2022. Este notable interés en la tecnología, y específicamente en la IA, sugiere que los inversores ven un potencial de crecimiento significativo en esta área, a pesar de las crecientes preocupaciones sobre una posible burbuja de valoración en el sector. Paralelamente, los fondos de bonos también vieron entradas positivas por 10.370 millones de dólares, lo que indica que, si bien hay apetito por el riesgo, algunos inversores también buscan equilibrar sus carteras con activos de renta fija. En contraste, los fondos de metales preciosos registraron salidas, lo que podría reflejar un desplazamiento de capital desde activos de refugio hacia activos de mayor crecimiento en el corto plazo.