Las referencias clave del mercado mostraron retrocesos.

El crudo Brent, de referencia en Europa, cerró en US$63,10 por barril, con una caída del 0,66%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en EE. UU., se situó en US$59,14, un 0,77% menos. Otros reportes mostraron al Brent cotizando en US$63,42 y al WTI en US$59,50.

La principal causa de la presión vendedora fue el informe de la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA), que reveló que las existencias de crudo en el país aumentaron en 5,2 millones de barriles la semana pasada, superando ampliamente las expectativas del mercado, que anticipaban un aumento de solo 603.000 barriles. Estos datos reforzaron la persistente preocupación por un exceso de oferta global que podría extenderse hasta el próximo año.

A esto se suman las expectativas de interrupciones en la demanda de combustible en EE.

UU. debido al prolongado cierre del gobierno, lo que contribuye a un panorama débil para el crudo.