El debate se ha intensificado a medida que empresas como Nvidia alcanzan valoraciones astronómicas, llegando a una capitalización de cuatro billones de dólares. La preocupación por valoraciones excesivas provocó una toma de beneficios generalizada, con caídas en los mercados asiáticos, donde el Nikkei de Tokio bajó un 2,5 %, y en las bolsas europeas como el IBEX. Estas preocupaciones fueron avivadas por advertencias de altos ejecutivos de bancos de inversión como Goldman Sachs y Morgan Stanley, quienes alertaron sobre una posible corrección del mercado de entre el 10 % y el 15 %. A este clima de cautela se suma la acción de inversores de alto perfil. Michael Burry, famoso por su apuesta contra el mercado inmobiliario en 2008, ha tomado una posición bajista contra el auge de la IA, adquiriendo opciones de venta sobre Nvidia y Palantir a través de su firma Scion Asset Management. Esta "alarmante apuesta" es vista como una señal de que el rally impulsado por la IA podría ser insostenible.
Las tensiones geopolíticas, como las restricciones de EE. UU. a la exportación de chips avanzados de Nvidia, añaden otra capa de riesgo al sector.










