La caída ha provocado liquidaciones masivas y ha intensificado el nerviosismo entre los inversores. La criptomoneda llegó a perder hasta un 7,4 % el martes, perforando el soporte clave de los 100.000 dólares y provocando una cascada de ventas. Esta caída generó liquidaciones en el mercado de futuros que alcanzaron los 1.700 millones de dólares, afectando gravemente a los operadores apalancados. Según los informes, los tenedores de largo plazo de Bitcoin liquidaron aproximadamente 45.000 millones de dólares en el último mes, lo que indica que incluso los inversores más convencidos han optado por tomar ganancias o limitar pérdidas. La presión vendedora ha sido tan intensa que, según datos on-chain, casi un tercio del suministro total de Bitcoin se encuentra actualmente en una posición de pérdida no realizada, una situación que no se veía desde principios de 2024. El sentimiento del mercado se ha deteriorado drásticamente, como lo refleja el Índice de Miedo y Codicia, que cayó a 20 puntos, un nivel de "miedo extremo" que no se registraba desde hace siete meses. La corrección no se ha limitado a Bitcoin, ya que las altcoins, al ser menos líquidas, han sufrido un impacto aún mayor.