Altos ejecutivos de los principales bancos de inversión, como Goldman Sachs y Morgan Stanley, han emitido advertencias sobre una posible baja en la renta variable mundial. Sus pronósticos pesimistas se basan en una serie de riesgos macroeconómicos que, según ellos, los mercados han estado ignorando. Los presidentes de ambas firmas financieras señalaron que los mercados han pasado por alto preocupaciones significativas como la inflación persistente, las altas tasas de interés, la incertidumbre política y los efectos de un posible cierre del gobierno en EE.
UU.
Esta visión cautelosa es compartida por miembros de la Reserva Federal. El presidente de la Fed de Chicago, Austan Goolsbee, expresó mayor preocupación por la inflación que por el empleo, mientras que el presidente de la Fed, Jerome Powell, insinuó que el último recorte de tasas podría ser el final del ciclo de flexibilización por ahora. Esta falta de una guía clara sobre la futura política monetaria aumenta la incertidumbre.
Las advertencias desde la cúpula del sistema financiero sugieren que la resiliencia que han mostrado las bolsas podría estar en riesgo, y que los inversores deberían prepararse para una mayor volatilidad a medida que los factores macroeconómicos adversos cobren mayor protagonismo.
En resumenLíderes de Goldman Sachs, Morgan Stanley y la Reserva Federal han expresado su preocupación por el futuro de los mercados de acciones. Advierten que riesgos como la inflación y las altas tasas de interés no están siendo valorados adecuadamente por los inversores, lo que podría conducir a una corrección a la baja.