Las bolsas de valores en Asia y Europa registraron caídas generalizadas, reflejando la creciente aversión al riesgo de los inversores ante las tensiones tecnológicas entre EE. UU. y China y la publicación de resultados empresariales. Los principales índices de ambas regiones abrieron la jornada en territorio negativo. En los mercados asiáticos, el Nikkei de Tokio retrocedió un 1,74 %, mientras que los índices de Shanghái y Hong Kong cayeron un 0,41 % y 0,74 % respectivamente. El sentimiento bajista fue alimentado por las renovadas tensiones comerciales, especialmente después de que se informara que EE.
UU. mantendría los controles de exportación de chips de IA a China. En Europa, la apertura de los mercados también fue negativa.
La bolsa de Fráncfort lideró las pérdidas con una caída del 1,13 %, seguida por Madrid y Milán con un descenso del 1 %.
El índice paneuropeo Euro Stoxx50 también se dejó un 1,18 %.
La cautela en Europa se vio agravada por datos que mostraron un estancamiento en la actividad manufacturera de la eurozona en octubre y la expectación ante una comparecencia de la presidenta del BCE, Christine Lagarde. El comportamiento coordinado a la baja en dos de las principales regiones económicas del mundo subraya un clima de incertidumbre global, donde los inversores optan por reducir su exposición al riesgo.
En resumenLos mercados bursátiles de Asia y Europa cerraron con pérdidas significativas, afectados por las tensiones comerciales entre EE. UU. y China, datos económicos débiles en la eurozona y la incertidumbre general. Este comportamiento refleja un sentimiento global de aversión al riesgo entre los inversores.