Esta situación ha provocado que el Crypto Fear & Greed Index se desplome 21 puntos hasta alcanzar la categoría de "miedo extremo", su nivel más bajo en siete meses.

Los analistas describen el momento actual como un paseo por "la delgada línea entre 'solo una corrección' y 'un cambio de ánimo total'". La presión vendedora se intensifica por la actividad de las "ballenas" o grandes tenedores, cuyas ventas masivas están en el radar, aunque algunos especulan que esta podría ser la antesala de un nuevo máximo histórico. Sin embargo, la percepción general es de un "terreno árido para las inversiones en criptoactivos", alimentado por temores de inflación y la falta de datos oficiales. El criptoanalista James Wynn ha advertido sobre una semana de alta volatilidad, prediciendo caídas bruscas tanto en acciones como en criptomonedas, un sentimiento de "máximo dolor y máximo miedo".