A este lanzamiento se sumó el del Grayscale Solana Trust (GSOL), que también comenzó a cotizar, ampliando las opciones para los inversores institucionales en Estados Unidos.

Estos productos financieros han impulsado una actividad intensificada en el mercado de derivados de Solana. Sin embargo, a pesar de que los inversores habían fijado objetivos de precio de entre 300 y 1.000 dólares para SOL tras la aprobación de los ETF, la criptomoneda sigue cotizando por debajo de los 200 dólares. Esta situación ha llevado a especular si los operadores aplicaron la estrategia de "vender con la noticia". El interés en las altcoins parece estar en aumento, como lo demuestra también la solicitud de 21Shares para un ETF de Hyperliquid. Mientras tanto, los ETF de Bitcoin y Ether experimentaron fuertes salidas de capital, lo que sugiere que Solana está brillando y captando una mayor atención en el ecosistema cripto.