A esto se suma un entorno geopolítico más calmado, con avances diplomáticos en Medio Oriente y la tregua comercial entre Estados Unidos y China, que disminuyeron la demanda del dólar como activo refugio.

En el ámbito local, el Gobierno ha contribuido a la tendencia al monetizar parte de una operación de deuda pública, aumentando la oferta de dólares. Catalina Tobón, gerente de Estrategia de Skandia Colombia, destacó que “la tendencia bajista del dólar se ha acentuado por el aumento en el ingreso de remesas, la mayor liquidez del Gobierno y los flujos provenientes de exportaciones”. Durante la jornada del 30 de octubre, la divisa mostró volatilidad, abriendo al alza cerca de los $3.890 para luego cerrar a la baja en $3.863.