El peso colombiano ha mostrado una notable fortaleza, manteniendo la tasa de cambio del dólar por debajo de la barrera de los $4.000 durante ocho semanas consecutivas. Esta tendencia responde a una combinación de factores internacionales favorables y decisiones internas que han aumentado la oferta de la divisa estadounidense en el mercado local. Uno de los principales catalizadores ha sido la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos. El recorte de tasas de interés debilitó al dólar a nivel global, incentivando la llegada de capitales a mercados emergentes como el colombiano. Según Alexander Ríos, director de Inverxia, este ajuste “provocó un debilitamiento global del dólar, ya que el índice DXY ha caído más de 10% en lo corrido del año”. Entre el 2 de septiembre y el 29 de octubre, el peso colombiano se fortaleció un 3,25 %.
A esto se suma un entorno geopolítico más calmado, con avances diplomáticos en Medio Oriente y la tregua comercial entre Estados Unidos y China, que disminuyeron la demanda del dólar como activo refugio.
En el ámbito local, el Gobierno ha contribuido a la tendencia al monetizar parte de una operación de deuda pública, aumentando la oferta de dólares. Catalina Tobón, gerente de Estrategia de Skandia Colombia, destacó que “la tendencia bajista del dólar se ha acentuado por el aumento en el ingreso de remesas, la mayor liquidez del Gobierno y los flujos provenientes de exportaciones”. Durante la jornada del 30 de octubre, la divisa mostró volatilidad, abriendo al alza cerca de los $3.890 para luego cerrar a la baja en $3.863.
En resumenLa apreciación del peso colombiano se sustenta en el debilitamiento global del dólar tras el recorte de tasas de la Fed, un menor riesgo geopolítico y factores locales como la mayor oferta de divisas por parte del Gobierno. Estos elementos han consolidado la tasa de cambio por debajo de los $4.000, marcando uno de los periodos de mayor estabilidad del año.