La falta de datos económicos claros debido a un cierre del gobierno en EE. UU. añadió un factor de incertidumbre, dificultando la previsión de los próximos movimientos de la política monetaria. Aunque el recorte de tasas y el fin del ajuste cuantitativo son teóricamente alcistas para Bitcoin, la reacción inmediata del mercado fue de aversión al riesgo, con las ballenas (grandes tenedores) también contribuyendo a la presión vendedora. Ahora, los inversores esperan el discurso de Jerome Powell para obtener más claridad.