Este comportamiento es interpretado por los analistas como un “reacomodamiento” natural, donde los inversores procesan las ganancias obtenidas y evalúan los próximos pasos del gobierno en materia económica. La reacción del mercado subraya la alta sensibilidad de los activos argentinos al entorno político y la esperanza de los inversores en las reformas promercado. La magnitud del rally inicial refleja el optimismo acumulado y la expectativa de un cambio de rumbo económico, mientras que la posterior moderación indica una transición hacia un análisis más fundamental de las perspectivas a largo plazo.