El principal factor detrás de esta depreciación del peso colombiano fue el retroceso en los precios del crudo, un producto clave para la economía del país. A este elemento se sumó la cautela de los mercados a la espera de las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal de EE. UU. A pesar de la subida del martes, los informes también destacaron la resiliencia que el peso había mostrado en jornadas previas, logrando revertir pérdidas gracias al renovado apetito global por activos de mercados emergentes y las expectativas de un acuerdo comercial entre Washington y Pekín. El índice DXY, que mide la fortaleza del dólar a nivel global, se mantuvo relativamente estable, lo que sugiere que el movimiento en Colombia respondió más a factores locales y de materias primas.