La caída fue impulsada principalmente por un informe que sugiere que la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) están considerando aumentar su producción en diciembre, lo que generó preocupaciones sobre un posible exceso de oferta.

Las dos principales referencias del mercado registraron bajas superiores al 1 %.

El crudo Brent, de referencia en Europa, cayó un 1,47 % hasta los 63,93 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, descendió un 1,73 % para cotizarse en 60,25 dólares. Según un informe de Bloomberg, el grupo OPEP+ estaría evaluando un tercer aumento mensual consecutivo de producción, esta vez de 137.000 barriles diarios. El objetivo de esta medida sería recuperar una mayor cuota en el mercado petrolero para compensar el impacto de la debilidad prolongada en los precios. Esta noticia contrarrestó otros factores que podrían haber sostenido los precios, como las tensiones geopolíticas y la expectativa de un recorte de tasas de la Fed, que usualmente debilita al dólar y abarata las materias primas. La caída de los precios del crudo tuvo un efecto directo en los mercados de divisas de países productores, contribuyendo, por ejemplo, al sesgo alcista del dólar en Colombia durante la jornada del martes.