Diversos informes destacan las declaraciones de altos funcionarios que apuntan a un progreso significativo en las conversaciones.
El secretario del Tesoro de EE.
UU., Scott Bessent, afirmó que se ha definido un “marco sustancial” que podría evitar la imposición de nuevos aranceles a los productos chinos. Por su parte, el presidente Donald Trump aseguró que Washington y Pekín están cerca de un pacto. Estas señales de distensión tuvieron un impacto tangible en los mercados: el índice SSE Composite de la bolsa de Shanghái alcanzó máximos de la última década tras conocerse un “acuerdo preliminar”. Asimismo, el apetito por activos de mercados emergentes, como el peso colombiano, se vio fortalecido por la expectativa de una tregua comercial.
Sin embargo, la situación sigue siendo delicada.
El primer ministro de China, Li Qiang, criticó los “aranceles desproporcionados”, lo que evidencia que las tensiones subyacentes no han desaparecido.
Los mercados, por tanto, consideran la resolución de la guerra comercial como un factor determinante para la estabilidad global, influyendo en la cotización de activos volátiles como Bitcoin, cuyo movimiento se ve limitado hasta que haya una resolución clara esta semana.













