Esta discusión es crucial para determinar si el activo digital está sobrevalorado o infravalorado en su ciclo actual.

La determinación del valor intrínseco o 'precio justo' de Bitcoin es uno de los desafíos más significativos en el análisis financiero contemporáneo, lo que ha generado un intenso debate sobre la idoneidad de los modelos de valoración existentes. Durante mucho tiempo, el modelo 'stock-to-flow' (S2F), que basa sus proyecciones en la escasez programada de Bitcoin, fue una referencia popular para predecir su precio futuro.

Sin embargo, su fiabilidad está siendo cada vez más cuestionada.

André Dragosch, analista de inversiones de Bitwise, ha emitido una advertencia clara, recomendando a los inversores ser 'cautelosos' al utilizar el S2F, ya que podría no ser el marco más adecuado para realizar pronósticos precisos. Esta creciente desconfianza ha impulsado la búsqueda de enfoques más sofisticados y multifactoriales. Los analistas ahora proponen modelos únicos que van más allá de la simple escasez y consideran métricas complejas como el costo base de adquisición de las monedas y la convicción de los inversores a largo plazo. Adicionalmente, el análisis del volumen de transacciones se ha consolidado como una herramienta fundamental. El volumen no solo refleja el nivel de actividad, sino que también proporciona pistas valiosas sobre la fortaleza de una tendencia y la convicción general del mercado. Un aumento del precio acompañado de un alto volumen se interpreta como una señal de confirmación alcista, mientras que un precio al alza con un volumen decreciente puede indicar agotamiento. Este cambio hacia un análisis más matizado demuestra una evolución en la comprensión del mercado de criptoactivos.