Esta tendencia a la baja es impulsada por factores locales e internacionales, aunque los analistas advierten sobre la volatilidad persistente.

La moneda estadounidense cerró la jornada en un valor de $3.881,90, una caída significativa en comparación con el cierre del día anterior de $3.908. Durante la sesión, la tasa de cambio incluso alcanzó un mínimo de $3.873. Los analistas atribuyen este fortalecimiento del peso a una combinación de factores, incluyendo una apreciación regional generalizada, una mayor entrada de divisas al país y, de manera destacada, el alza en los precios internacionales del crudo, un producto clave para la economía colombiana. A pesar de que el rompimiento de la barrera de los $4.000 COP marcó un cambio importante, los expertos advierten que la situación sigue siendo volátil. Factores como la política monetaria del Banco de la República, la fortaleza del dólar a nivel global o los precios de las materias primas podrían revertir esta tendencia en cualquier momento.