La medida aumenta las tensiones geopolíticas y genera temores sobre la oferta global de crudo. El gobierno de Donald Trump justificó las sanciones citando la financiación de la "maquinaria de guerra del Kremlin" y la falta de un compromiso serio de estas empresas con el proceso de paz en Ucrania. Como resultado directo, los precios de referencia del petróleo experimentaron fuertes ganancias: el Brent, de referencia en Europa, subió un 5,35% hasta los 65,94 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos avanzó un 5,61% hasta los 61,78 dólares. Este movimiento marca un cambio en la postura de la administración Trump hacia Rusia en su segundo mandato. La principal consecuencia en el mercado es que estas sanciones amenazan con bloquear una parte significativa del suministro mundial de petróleo, lo que ha aliviado las preocupaciones sobre un exceso de oferta y ha impulsado al alza no solo los precios del crudo, sino también las acciones de las principales empresas energéticas europeas.