La ruptura de la tregua, motivada por disputas sobre tierras raras y la industria automotriz, amenaza con "descarrilar" la economía mundial para 2026. La administración de Donald Trump también está considerando restringir exportaciones de software y alta tecnología a China, lo que agrava aún más el panorama. Aunque se esperaba una reunión entre los presidentes de ambas naciones en Corea del Sur, el optimismo ha disminuido y ahora existe la posibilidad de que no se lleve a cabo. La reacción de los mercados ha sido inmediata y severa, con caídas generalizadas en las bolsas de Asia, Europa y Estados Unidos, reflejando el temor a una guerra comercial a gran escala entre las dos mayores economías del mundo y sus profundas implicaciones para la estabilidad financiera global.