Las bolsas de Asia y Europa mostraron un comportamiento mixto, influenciadas por la debilidad de las acciones tecnológicas, datos comerciales clave y la expectación ante la temporada de resultados empresariales. Los inversionistas operaron con cautela en un entorno de persistentes tensiones geopolíticas. En Asia, los mercados bursátiles cayeron tras dos días de ganancias. La debilidad en el sector tecnológico pesó sobre los índices, mientras los operadores evaluaban los últimos datos comerciales de Japón. El país registró un déficit comercial inesperado de 234,6 mil millones de yenes en septiembre, ya que el aumento de las importaciones superó al de las exportaciones. El índice Nikkei de Tokio cerró con una caída del 0,11%, el Hang Seng de Hong Kong se desplomó un 1,02% y el índice de Shanghái cayó un 0,07%. La atención también se centró en el nuevo gobierno de Japón y sus políticas económicas. En Europa, las bolsas abrieron con un tono mixto, con la vista puesta en la publicación de resultados empresariales del tercer trimestre.
Mientras Londres subía un 0,75%, plazas como París (-0,59%), Milán (-0,55%) y Fráncfort (-0,38%) registraban caídas.
El Euro Stoxx 50 también retrocedía un 0,40%.
Entre los datos macroeconómicos, destacó que el IPC del Reino Unido se mantuvo sin cambios en el 3,8% interanual. En el ámbito corporativo, el banco británico Barclays reportó un aumento del 14% en su beneficio, mientras que el grupo de lujo Hermès y el banco italiano Unicredit también presentaron resultados positivos, ofreciendo señales mixtas al mercado.
En resumenLos mercados asiáticos cerraron a la baja por la debilidad tecnológica y datos comerciales decepcionantes en Japón. Por su parte, las bolsas europeas abrieron sin una dirección clara, con los inversionistas enfocados en los resultados corporativos trimestrales para medir la salud de la economía.