Uno de los principales catalizadores fue el anuncio de la suspensión de la cumbre planificada entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo ruso, Vladimir Putin. Esta decisión, tomada después de que Moscú rechazara los llamados a un alto el fuego en Ucrania, aumentó la percepción de riesgo geopolítico. Los analistas consideran que un conflicto prolongado en Ucrania podría generar más interrupciones en el suministro de energía, especialmente ante los ataques de Kiev a la infraestructura energética rusa. Adicionalmente, el mercado reaccionó positivamente al anuncio del Departamento de Energía de EE. UU. sobre sus planes de comprar un millón de barriles de crudo para la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR). Esta medida, junto con datos de la industria que mostraban una reducción en los inventarios de crudo estadounidenses, reforzó la demanda. Sin embargo, algunos analistas advierten que el peso colombiano podría verse afectado por la tendencia a largo plazo del precio del petróleo, que previamente había caído a niveles no vistos desde principios de 2021.