La tensión comercial entre Estados Unidos y China fue el principal factor que influyó en el sentimiento del mercado.
En una de las jornadas, el petróleo se recuperó después de haber alcanzado su nivel más bajo desde principios de mayo. La analista de HFM, Paula Chaves, señaló que "el mercado del petróleo continúa intentando estabilizarse" y que los operadores actúan con un "tono prudente".
En ese momento, el WTI subió a US$57,29 y el Brent a US$61,32. Sin embargo, en la apertura de otra sesión, los precios abrieron a la baja, con el Brent cediendo hasta los US$60,76 y el WTI bajando a US$56,78. Esta dinámica refleja la constante tensión entre una oferta que se percibe como abundante y una demanda que avanza con cautela, principalmente debido a la disputa comercial entre los dos mayores consumidores de crudo del mundo. Los operadores permanecen a la espera de señales más claras que puedan definir la dirección del mercado en el corto y mediano plazo.













