La divisa se consolidó por encima de la barrera de los $3.800 que había roto la semana anterior. Tras alcanzar mínimos no vistos desde abril de 2024 al cerrar el viernes en $3.834, el dólar abrió la jornada del lunes con un precio de $3.889. Durante el día, mostró una fuerte volatilidad, marcando un mínimo de $3.846 y un máximo de $3.893,51, para finalmente cerrar en $3.883,20. Este comportamiento alcista fue una respuesta directa a la incertidumbre generada por el anuncio de nuevos aranceles por parte de EE.
UU. a Colombia.
El Banco de Bogotá señaló que la tendencia bajista de la tasa de cambio estaría a prueba, y que la dinámica global del dólar dependería de los ajustes en las previsiones de tasas de la Reserva Federal. Este contexto refuerza la percepción del dólar como un activo refugio para los inversionistas locales. Según los fundadores de Investopi, los colombianos ven la divisa estadounidense como una alternativa atractiva para protegerse “frente a la depreciación del peso y ganar exposición a la economía más sólida y líquida del mundo”.













