Esta fortaleza inicial fue impulsada por dos factores clave.

Primero, los comentarios de Mauricio Villamizar, codirector del Banco de la República, que sugirieron una postura más restrictiva ('hawkish') y un posible incremento en la tasa de interés para combatir la inflación. Segundo, la expectativa de un nuevo decreto gubernamental que obligaría a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) a aumentar su inversión en activos locales, lo que incrementaría la demanda de pesos. Aunque una valorización global del dólar hacia el final de la semana revirtió parte del movimiento, la tendencia de fondo mostró un fuerte apetito por los activos colombianos, consolidando al peso como una de las monedas con mejor desempeño en la región.