La principal criptomoneda registró una caída del 4,6 % en la semana y de un 12,4 % en las últimas dos semanas, situándose en precios que no se veían desde hace meses y generando preocupación entre los inversores. La corrección del precio de Bitcoin arrastró consigo a las acciones de empresas expuestas al sector, como las compañías de minería y aquellas que mantienen BTC en sus tesorerías, las cuales mostraron un rendimiento débil durante la semana. Los análisis técnicos sugieren que la tendencia bajista podría continuar, con algunos objetivos de precio apuntando a caídas por debajo de los 100.000 dólares, a pesar de que algunos indicadores como el RSI (Índice de Fuerza Relativa) mostraban señales de una posible recuperación. La caída también impactó significativamente el valor de las reservas de Bitcoin atribuidas a su creador, Satoshi Nakamoto, que disminuyeron en más de 20.000 millones de dólares desde su máximo histórico. En medio de este panorama, los apostadores en los mercados de predicciones se inclinaban mayoritariamente por una continuación de la tendencia bajista, reflejando el sentimiento de pesimismo que dominaba el mercado.