La revelación de préstamos problemáticos en varios bancos regionales de Estados Unidos reavivó los temores sobre la estabilidad del sector financiero, provocando una aversión al riesgo que afectó tanto a las bolsas de valores tradicionales como al mercado de criptomonedas. Las preocupaciones sobre la salud financiera del sector bancario estadounidense resurgieron el jueves, cuando entidades como Zions Bancorporation, Jefferies Financial Group y Western Alliance Bancorporation informaron sobre una serie de “préstamos fallidos”. Este anuncio generó inquietud sobre un posible aumento de los riesgos crediticios, evocando la crisis bancaria de 2023. La reacción de los inversores fue inmediata y negativa, desencadenando una venta masiva en Wall Street que contagió a los mercados globales.
Los principales índices estadounidenses, como el Dow Jones y el S&P 500, cerraron con pérdidas.
Este sentimiento de desconfianza se extendió rápidamente a los activos de mayor riesgo, incluido el mercado de criptomonedas. Varios análisis vincularon directamente la caída de Bitcoin por debajo de los US$105.000 con esta “tensión bancaria”, ya que los inversores se deshicieron de sus posiciones en activos volátiles en busca de refugio. La situación mantuvo en vilo a los mercados, que esperaban los resultados de otros bancos regionales como Comerica y Fifth Third Bancorp para evaluar la magnitud del problema en el sector.
En resumenLa divulgación de préstamos morosos por parte de varios bancos regionales de EE. UU. generó una gran preocupación entre los inversores, lo que condujo a una venta generalizada en los mercados. Este evento actuó como el principal catalizador de la caída tanto de los índices de Wall Street como de los activos de riesgo como Bitcoin.