Los principales índices estadounidenses, como el Dow Jones y el S&P 500, cerraron con pérdidas.

Este sentimiento de desconfianza se extendió rápidamente a los activos de mayor riesgo, incluido el mercado de criptomonedas. Varios análisis vincularon directamente la caída de Bitcoin por debajo de los US$105.000 con esta “tensión bancaria”, ya que los inversores se deshicieron de sus posiciones en activos volátiles en busca de refugio. La situación mantuvo en vilo a los mercados, que esperaban los resultados de otros bancos regionales como Comerica y Fifth Third Bancorp para evaluar la magnitud del problema en el sector.