La principal criptomoneda del mercado se desplomó hasta niveles no vistos en 15 semanas, cotizando por debajo de los US$105.000 y alcanzando mínimos de US$104.500 e incluso US$103.550 durante la jornada del 17 de octubre. Esta caída representa una corrección de más del 17 % desde su máximo histórico de US$126.251, alcanzado apenas unos días antes, el 6 de octubre. Los analistas atribuyen directamente esta ola de ventas a la “tensión bancaria” en Estados Unidos, donde los temores sobre la salud de los bancos regionales sacudieron los mercados de riesgo, y a la escalada de tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. Estos eventos provocaron una aversión al riesgo que llevó a liquidaciones masivas en el mercado cripto, superando los 1.200 millones de dólares. El sentimiento de los inversores se tornó marcadamente negativo, como lo refleja el “Índice de Miedo y Codicia”, que evidenció una preocupación generalizada. Algunos operadores llegaron a especular que la racha alcista de 2025 podría haber terminado, con un analista estableciendo un objetivo bajista de hasta US$52.000. La situación se vio agravada por problemas técnicos en la plataforma Binance durante la caída, lo que llevó a la empresa a compensar a los operadores afectados.