La debilidad global de la divisa norteamericana y la fortaleza relativa del peso impulsaron esta tendencia. La jornada del jueves cerró con un precio de $3.845, una cifra considerablemente inferior a los $3.895 del día anterior y $25 por debajo de la Tasa Representativa del Mercado (TRM), que se fijó en $3.902,16. Durante la sesión, la divisa se movió en un rango entre un mínimo de $3.840 y un máximo de $3.888.

Los principales impulsores de este comportamiento fueron factores externos.

Por un lado, la expectativa de que la Reserva Federal de EE. UU. recortará las tasas de interés y, por otro, las crecientes tensiones comerciales con China, han reducido la demanda de dólares como activo refugio. La firma Acciones & Valores destacó que el peso colombiano extendió su recuperación y se destacó entre las monedas de la región, gracias a un “renovado apetito por activos emergentes”. Sin embargo, los analistas también señalaron que la apreciación del peso se vio limitada por la presión a la baja sobre los precios del petróleo.

Este movimiento refleja cómo los flujos de capital internacional están girando hacia mercados con diferenciales de tasas atractivos y fundamentos sólidos en medio de la incertidumbre global.