Este movimiento está reconfigurando la estructura del mercado.

Un hito importante fue que el Chicago Mercantile Exchange (CME), un pilar de las finanzas tradicionales, superó a Binance en interés abierto de futuros de criptomonedas. Este cambio sugiere, según un análisis de Cointelegraph, que Wall Street está aumentando su control sobre el mercado de derivados de criptoactivos.

Sin embargo, esta creciente influencia institucional tiene efectos secundarios.

El capital institucional tiende a concentrarse en los activos más grandes y líquidos, principalmente Bitcoin y Ethereum.

Se argumenta que esta "inyección de dinero de Wall Street" es un factor que está "congelando el tan esperado rally de las altcoins", ya que la aversión al riesgo global y la preferencia por activos establecidos desvían la atención y los fondos de los proyectos más pequeños y especulativos del ecosistema cripto.