Primero, el 40 % del suministro total de Ether está bloqueado en contratos de staking, ETFs y tesorerías corporativas. Segundo, la acumulación por parte de empresas se ha acelerado drásticamente, con informes que indican que el 95 % de las compras corporativas de ETH en 2025 ocurrieron en el tercer trimestre. Un ejemplo notable es la firma BitMine, que habría adquirido 417 millones de dólares en ETH, elevando sus tenencias a más del 2,5 % del suministro total.
Tercero, los flujos hacia los ETFs de Ether contribuyen a esta escasez. Esta dinámica de oferta y demanda ha llevado a predicciones audaces. El cofundador de BitMEX, Arthur Hayes, y el presidente de BitMine, Tom Lee, han reafirmado sus apuestas de que Ether podría alcanzar entre 10.000 y 12.000 dólares para finales de año. Lee comentó que un precio de "12.000 dólares no sería un blow off top, sino simplemente el descubrimiento de precios en un nuevo nivel". Este optimismo sugiere que el mercado podría estar subestimando el impacto de la crisis de liquidez que se está gestando para el segundo criptoactivo más grande.













