El futuro a corto plazo del principal criptoactivo depende de factores macroeconómicos, la demanda institucional y la superación de la "euforia" del mercado. Después de una liquidación masiva, descrita como la más grande de la historia, el precio de Bitcoin se ha consolidado en una banda ajustada entre los $110.456 y los $112.121.
Esta aparente calma oculta una tensión subyacente entre fuerzas alcistas y bajistas.
Por un lado, la fuerte demanda en Estados Unidos, evidenciada por la prima de Coinbase, mantiene el precio por encima de los 110.000 dólares.
Sin embargo, los analistas advierten sobre señales de peligro. La reactivación de monedas guardadas a largo plazo y el aumento de la actividad en los mercados de derivados apuntan a una posible turbulencia. Las opiniones de los expertos están divididas: el veterano analista Peter Brandt sugiere que Bitcoin podría experimentar otra caída antes de reanudar su tendencia alcista hacia máximos históricos. En contraste, otros analistas creen que la reciente liquidación fue un evento saludable que eliminó el exceso de apalancamiento y preparó el terreno para la siguiente etapa alcista. Una métrica clave muestra que el mercado se encuentra en una fase de "euforia", lo que históricamente ha ahuyentado a nuevos compradores por los altos precios, creando un equilibrio precario para los tenedores a corto plazo.
El destino del tradicionalmente alcista "Uptober" ahora parece depender de factores externos, como la política de la Fed y el desempeño de las acciones tecnológicas estadounidenses.













