Este clima de aversión al riesgo dominó la jornada, llevando a los principales índices a terreno negativo.

En Asia, los mercados revirtieron sus ganancias iniciales para cerrar con fuertes pérdidas.

El principal índice de Tokio, el Nikkei, se desplomó un 2,58 %, afectado tanto por la disputa comercial como por la inestabilidad política en Japón tras la ruptura de la coalición gobernante. De manera similar, la bolsa de Shanghái cayó un 0,62 %, Shenzhen un 2,54 % y el Hang Seng de Hong Kong perdió un 1,74 %. La amenaza de nuevos aranceles por parte de EE. UU. y las contramedidas de China fueron el principal catalizador de las ventas.

En Europa, los mercados abrieron con caídas que, aunque más moderadas, reflejaban el nerviosismo global.

Milán perdía un 0,89 %, Fráncfort un 0,85 % y París un 0,74 %.

La atención en el viejo continente también se centró en la agitación política en Francia, donde el gobierno enfrenta dos mociones de censura.

A nivel corporativo, las acciones de la llantera Michelin se desplomaron más del 8 % tras recortar sus previsiones anuales, arrastrando a competidores como Pirelli y Continental. En contraste, el fabricante de equipos de telecomunicaciones Ericsson subió más del 14 % tras presentar resultados mejores de lo esperado.