A pesar del pánico inicial, el mercado mostró una rápida recuperación, y los analistas debaten si el evento depuró el apalancamiento excesivo, sentando las bases para una nueva fase alcista. La semana estuvo definida por una caída abrupta en los precios de los criptoactivos, donde bitcoin, tras alcanzar máximos históricos, se desplomó hasta un nivel de soporte clave en torno a los 110.000 dólares, con proyecciones de caídas hasta los 74.000 dólares en el peor de los escenarios. Este movimiento desencadenó un evento de liquidación sin precedentes, que según un analista, representó un "desapalancamiento controlado" de 19.000 millones de dólares y no una cascada sistémica. La causa principal de esta turbulencia fue atribuida a la intensificación de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. A pesar de la fuerte corrección, la reacción del mercado fue notable. Los compradores intervinieron rápidamente, acumulando ofertas en la zona de los 105.000 dólares, lo que ayudó a que la capitalización total del mercado cripto se recuperara hasta los 4 billones de dólares.

Varios analistas mantuvieron una perspectiva optimista, sugiriendo que esta liquidación masiva podría ser el catalizador para la siguiente etapa alcista, al eliminar el exceso de apalancamiento y permitir una base más sólida para el crecimiento. De hecho, algunos expertos sostienen que es poco probable que la caída haya arruinado el tradicionalmente alcista mes de octubre, conocido como "Uptober", citando factores estructurales que siguen siendo favorables para el sector.