Según esta perspectiva, el verdadero problema era un “sistema saturado” por un apalancamiento excesivo en los mercados de derivados.

Cuando el precio comenzó a caer, se activó una cascada de liquidaciones forzadas que magnificó el movimiento a la baja de manera desproporcionada. Un artículo lo resume de forma contundente: “Trump no tumbó a bitcoin; lo hizo el apalancamiento”. La combinación de un fallo en el sistema de precios de Binance y el pánico por la guerra comercial convirtió una venta normal en la mayor liquidación registrada, exponiendo la fragilidad estructural del mercado.