Este rally fue impulsado por tres factores clave: la búsqueda de seguridad ante las amenazas arancelarias de Trump, las crecientes expectativas de que la Reserva Federal de EE. UU. recorte las tasas de interés en sus próximas reuniones, y una fuerte demanda sostenida por parte de bancos centrales y fondos cotizados (ETFs). A lo largo de 2025, el oro ha acumulado una subida de más del 50 %, consolidándose como uno de los activos con mejor desempeño. El fenómeno no se limitó al oro y la plata; otros metales como el platino y el paladio también registraron ganancias significativas, del 3,3 % y 3,1 % respectivamente. Algunos analistas interpretaron el alza del oro como un posible “preludio para bitcoin”, sugiriendo que la criptomoneda podría seguir una trayectoria similar como reserva de valor digital.