Por un lado, se produjo una “huida hacia activos refugio”, impulsando los precios del oro y la plata a máximos históricos. Por otro lado, desencadenó una venta masiva en el mercado de criptomonedas, que ya se encontraba en una posición vulnerable debido al alto apalancamiento. Varios analistas y miembros de la comunidad debatieron si la caída de bitcoin fue una consecuencia directa de las noticias o si estas simplemente “prendieron la llama” de un sistema ya saturado. Analistas como Ted Pillows señalaron que el mercado de bitcoin se movería en un rango específico a la espera de un desenlace en las negociaciones entre Trump y Xi Jinping, sugiriendo que un potencial acuerdo podría ser beneficioso y estabilizar los precios.

Este episodio demostró la creciente correlación del mercado cripto con los eventos macroeconómicos y geopolíticos globales.