El aspecto más trágico de esta presión psicológica fue la muerte del reconocido trader ucraniano Konstantin Ganich.

Fue encontrado sin vida horas después del colapso del mercado, en un presunto suicidio, tras haber comunicado a su familia sentirse abatido por problemas económicos.

Sus pérdidas se estimaron entre 7 y 30 millones de dólares.

Su muerte, según el informe, “ha abierto un debate sobre la salud mental en un sector marcado por la alta presión y la volatilidad de los mercados”. Este suceso subraya el costo humano de la volatilidad extrema y la necesidad de abordar los problemas de salud mental dentro de la comunidad de trading.