Además de la escalada arancelaria entre Estados Unidos y China, otros factores geopolíticos y políticos contribuyeron al sentimiento de incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros. El cierre parcial del Gobierno federal estadounidense y un acuerdo de alto el fuego en Gaza jugaron roles secundarios pero significativos en la configuración del panorama para los inversores. La incertidumbre generada por el cierre del Gobierno en Estados Unidos fue citada como un factor que contribuyó al “sentimiento bajista al cierre de la semana”. El Senado estadounidense no logró llegar a un acuerdo para poner fin al cierre parcial, que mantiene sin financiamiento a decenas de agencias y afecta a cientos de miles de empleados públicos.
Esta parálisis política en Washington se suma a las preocupaciones sobre la estabilidad económica y la capacidad de respuesta del gobierno ante posibles crisis, erosionando la confianza de los inversores. Por otro lado, en el ámbito internacional, el anuncio de un acuerdo de alto el fuego en Gaza, mediado por el presidente Trump, tuvo un impacto directo en los mercados de materias primas. Esta noticia fue uno de los principales catalizadores de la caída de los precios del petróleo, al reducir la prima de riesgo geopolítico asociada a la inestabilidad en Oriente Medio.
Aunque positivo para la estabilidad global, este desarrollo ejerció una presión bajista sobre el sector energético.
En Europa, la crisis política en Francia también fue un foco de atención, con el presidente Emmanuel Macron buscando nombrar a su sexto primer ministro en menos de dos años, lo que afectó al euro y añadió otra capa de incertidumbre regional.
En resumenMás allá de la guerra comercial, la parálisis por el cierre del gobierno en EE. UU. contribuyó al pesimismo en Wall Street. Al mismo tiempo, el acuerdo de alto el fuego en Gaza redujo el riesgo geopolítico, lo que, si bien es una noticia positiva, ayudó a presionar a la baja los precios del petróleo.