Ambas referencias principales, WTI y Brent, extendieron sus pérdidas en un mercado dominado por el pesimismo. El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró con una bajada del 4 %, hasta los 58,9 dólares por barril, mientras que en otros momentos de la jornada la caída superó el 4,37 %. Por su parte, el Brent, referencia en Europa, también se cotizó a la baja, con reducciones cercanas al 3,93 %, situándose en el rango de los 62-64 dólares. La principal causa de esta caída fue el temor de los inversores a que la imposición de aranceles masivos entre Estados Unidos y China pueda frenar el crecimiento económico global y, en consecuencia, afectar negativamente la demanda de crudo. Una guerra comercial prolongada entre las dos mayores economías del mundo suele traducirse en una menor actividad industrial y de transporte, principales consumidores de energía.

Adicionalmente, el mercado petrolero reaccionó a noticias geopolíticas favorables.

El acuerdo de alto el fuego en Gaza, mediado por Estados Unidos y aprobado por Israel, redujo la “prima de riesgo geopolítica” que había mantenido los precios elevados. Con la disminución de las tensiones en una región clave para la producción de crudo, los operadores se sintieron animados a vender, contribuyendo a la presión bajista.