La dependencia de las cadenas de suministro globales y del mercado chino hizo que estas empresas fueran el epicentro de la aversión al riesgo de los inversores.
El índice Nasdaq 100, con un alto componente tecnológico, retrocedió un 3 %, mientras que el Nasdaq Composite cayó hasta un 3,56 %.
Empresas clave del sector de semiconductores y tecnología sufrieron pérdidas significativas: Nvidia retrocedió más del 3 % y AMD se desplomó un 6 %.
Tesla, otra compañía con fuerte presencia en China, vio caer sus acciones más de un 4 %. La razón de este impacto desproporcionado fue explicada por Art Hogan, estratega jefe de mercado de B. Riley Wealth, quien declaró a CNBC: “No es de extrañar que las acciones relacionadas con la tecnología hayan sido las que más han bajado hoy, ya que tienen una exposición significativa a China”. Además, las empresas chinas que cotizan en Estados Unidos también se vieron arrastradas por la ola de ventas.
Gigantes como Alibaba y Baidu se desplomaron casi un 8 %.
Este comportamiento subraya cómo una escalada arancelaria amenaza directamente los márgenes de beneficio y las operaciones de las empresas tecnológicas, que dependen tanto de la fabricación en China como del acceso a su vasto mercado de consumo. Los inversores reaccionaron vendiendo masivamente estos activos ante el temor de represalias comerciales y la interrupción de las cadenas de suministro.













