El precio del dólar en Colombia experimentó una notable volatilidad, llegando a superar la barrera de los $3.900 durante las negociaciones, impulsado principalmente por el fortalecimiento del índice DXY a nivel global. Este comportamiento refleja la sensibilidad del mercado cambiario local a los factores externos y la incertidumbre internacional. La divisa estadounidense alcanzó un máximo de $3.912,99, aunque cerró la jornada en $3.886. El principal catalizador de este repunte fue el índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a una canasta de monedas principales y que superó la barrera de los 99 puntos, un nivel no visto desde finales de julio. Este avance se debió a las fuertes caídas del euro y el yen, en medio de la incertidumbre política y fiscal en Francia y Japón.
Analistas como Alejandro Guerrero, de Credicorp Capital, proyectaron que la tasa de cambio podría continuar su ascenso hasta los $3.920 si persistían las condiciones externas favorables.
En el ámbito local, el economista Juan Diego Lobo advirtió que el peso colombiano se encuentra sobrevalorado, lo que podría generar una tendencia alcista del dólar hacia finales de año, con una posible oscilación entre $3.900 y $4.100. A esta presión externa se sumó el contexto del cierre parcial del gobierno federal en Estados Unidos, que, aunque de corta duración, generó cautela en los mercados. La volatilidad diaria, aunque inferior a la media anual, demostró que el comportamiento del peso sigue siendo estable pero susceptible a los movimientos de la Reserva Federal y los datos de inflación tanto en EE.
UU. como en Colombia.
En resumenEl dólar en Colombia superó temporalmente los $3.900, reflejando la fuerte influencia del índice DXY y la incertidumbre global. A pesar de cerrar por debajo de este nivel, las proyecciones de analistas y la percepción de un peso sobrevalorado sugieren que la presión alcista sobre la tasa de cambio podría continuar en el corto y mediano plazo.