Las proyecciones sobre su futuro precio son variadas pero mayoritariamente alcistas.
Algunos expertos sugieren que Bitcoin se dirige hacia los $150.000, impulsado por una desconfianza creciente en el dólar estadounidense a nivel global. Otros análisis técnicos más audaces plantean la posibilidad de que el ciclo alcista lleve a la criptomoneda hasta los $300.000. El veterano trader Peter Brandt advirtió que si Bitcoin se desvía de su ciclo tradicional de cuatro años, podría experimentar una acción de precio “dramática”. La publicación de las actas de la reunión de septiembre de la Fed, que revelaron una fuerte expectativa de más recortes de tasas de interés, actuó como un catalizador clave, impulsando a Bitcoin por encima de los $124.000. Este entorno de mayor liquidez macroeconómica es visto como uno de los verdaderos motores detrás del rally.
La confianza entre los traders, tanto al contado como institucionales, está en aumento, lo que sugiere una sólida base para la continuación de la tendencia alcista, aunque no se descartan caídas breves como la observada tras alcanzar su máximo histórico, la cual no alteró la perspectiva a largo plazo.













