Las bolsas europeas mostraron un comportamiento mixto al inicio de la semana, con la mayoría de los índices cediendo terreno tras los máximos registrados en Wall Street. La excepción fue Londres, que alcanzó un nuevo récord histórico, demostrando una divergencia en el sentimiento de los inversores en el continente. La tónica general fue la de una recogida de beneficios después de las fuertes subidas de la semana anterior. Los principales índices de la eurozona registraron caídas moderadas: Fráncfort cedió un 0,53 %, París un 0,51 %, el Euro Stoxx 50 un 0,48 %, Madrid un 0,47 % y Milán un 0,28 %. En marcado contraste, el mercado de Londres subió un 0,13 %, situándose en máximos históricos por encima de los 9.300 puntos. A nivel corporativo, la jornada estuvo marcada por el desplome de las acciones del desarrollador danés de parques eólicos Oersted, que cayeron aproximadamente un 16 %. Esta fuerte bajada se produjo después de que las autoridades estadounidenses ordenaran a la compañía detener la construcción de un proyecto casi completado frente a Rhode Island.
A pesar del revés, Oersted reafirmó que la orden no altera sus previsiones para 2025.
La semana en Europa se anticipa tranquila en cuanto a datos macroeconómicos hasta el viernes, cuando se publicarán cifras clave de inflación de Francia, Alemania e Italia, que podrían influir en las próximas decisiones del Banco Central Europeo.
En resumenLos mercados europeos iniciaron la semana con una tendencia a la baja por toma de ganancias, aunque el índice de Londres logró desmarcarse y alcanzar un nuevo máximo. La atención se centra ahora en los próximos datos de inflación de la eurozona y en eventos corporativos específicos.